Es una modalidad de terapia bioenergética tradicional del Japón, que consiste en la canalización y transmisión manual de la energía vital universal presente en todo ser vivo y en la naturaleza, enfocada específicamente a la sanación y armonización global del individuo.
Es un gran optimizador y potenciador de los mecanismos de regulación, regeneración y de auto-sanación del propio cuerpo, incidiendo directamente sobre sus centros energéticos, meridianos y bío-frecuencias de los diferentes órganos.
El cuerpo regula y optimiza su intensidad y efectos locales y globales, garantizando así la máxima eficacia y rapidez de resultados.
El resultado, es un individuo más sano y vital, centrado, relajado y equilibrado psicoemocionalmente, o sea, más autosuficiente y capaz.
ACCIÓN TERAPEUTICA INTEGRAL
FÍSICO: antioxidante y desintoxicante, potenciador del sistema inmunológico, regenerador orgánico y celular, regulador metabólico, especialmente indicado para enfermedades degenerativas y crónicas, inflamaciones y dolores de todo tipo, lesiones, fatiga crónica...
MENTAL: estrés mental, malos hábitos y adicciones, nerviosismo y ansiedad, insomnio, hiperactividad, déficit de atención, dificultad de concentración, bajo rendimiento, inseguridad, fobias, transtornos psicosomáticos.
VENTAJAS
Formación fácil y económica, en dinero, tiempo y esfuerzo, y sin limitaciones ni de edad ni de nivel intelectual de los candidatos potenciales.
Aplicación fácil y económica, en sesiones de corta duración que no requieren de productos complementarios ni de equipamiento específico.
Inmediatez de acción positiva sobre el usuario y también beneficiosa para el practicante.
No implica manipulación de acción mecánica sobre el usuario, por lo cual se evitan lesiones por mala praxis.
Alta eficiencia, polivalencia y acción global en todo tipo de patologías y desequilibrios.
Ausencia absoluta de efectos secundarios o contraindicaciones, dado que el practicante es un mero transmisor pasivo.
Altamente potenciador, armonizador y complementario para otras terapias.
EL TRATAMIENTO CON REIKI - sensaciones - protocolo - duración de resultados -
En una sesión de Reiki básica, que dura 30-40min, siguiendo un protocolo normalizado, el practicante va colocando sus manos en posiciones específicas sobre diferentes partes del cuerpo, coincidentes con centros energéticos, zonas de confluencia de meridianos, puntos reflejos y órganos específicos.
Las sensaciones que se pueden experimentar en una sesión de tratamiento, variarán en función del estado de salud y sensibilidad de la persona, y suelen consistir en diferentes grados de relajación y de bienestar, que pueden ir acompañados de sensación de ligereza y alivio, somnolencia, cosquilleos y sensación de cambios térmicos localizados.La apreciación y estabilización clara de las mejoras, suele darse a partir de la cuarta sesión, sobre todo en lo referente a problemas de estrés, ansiedad, insomnio o trastornos emocionales. Dolencias físicas específicas o crónicas, pueden requerir de hasta ocho sesiones.